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sábado, 9 de febrero de 2013

REMATANDO LA FAENA



La Sra. Alcaldesa ya lo ha dicho en repetidas ocasiones: “Si tumban el ERE, tramitaremos otro”. Estas palabras han producido ciertas caras de preocupación, no solo entre los/as trabajadores/as que pudieran verse incluidos en él, sino de ciertos/as personajes  que según la sabiduría popular han participado en la designación de los “agraciados” en el expediente,  que probablemente será declarado nulo.

Pero si las palabras de la alcaldesa no producen toda la preocupación que se espera, para eso está la máxima representante de los trabajadores municipales, que opinando sobre el retraso en el cobro de la nómina del mes de enero, y sin venir a cuento, termina su intervención ante los medios de comunicación diciendo:  ”si ahora no pagan, que va a pasar cuando vuelvan los compañeros despedidos en el ERE”. Haciendo un símil taurino, me recuerda cuando el matador de toros, el maestro, después de asestar la estocada, se retira para que sean sus subalternos los que terminen la faena. 


Pero mientras estos compañeros despedidos no se reincorporan, la culpa en el retraso del cobro de la nomina no la tiene la Alcaldesa, ni el Delegado de Recursos Humanos,  ni siquiera el equipo de gobierno. No, la culpa la tienen la Junta de Andalucía y el Interventor. Esa confabulación judeomasónica formada por los “sociatas” y el “traidor”, está perjudicando al conjunto de la plantilla y defendiendo a no sé qué castas de privilegiados. Cosas de la vida, la historia vuelve a repetirse: los sociatas, que no gobiernan esta ciudad desde hace dos años,  nos recuerdan al Cid Campeador , que continuaba “matando moros” después de muerto.

lunes, 20 de agosto de 2012

LA INCULTURA POLITICA ¿ES UN DRAMA HUMANO?


La historia nos muestra cómo en ciertas ocasiones, la incultura política nos ha llevado a grandes catástrofes humanas. Sin ir mas lejos en el tiempo, podemos recordar como Hitler llegó al poder a través de elecciones democráticas.

Pero también se producen tragedias a un nivel más personal, más de andar por casa, y producido por desconocimiento político o por confianza en falsas promesas.

El pasado día 9 de Agosto, y cumpliendo con mi labor informativa, me acerqué a algunas dependencias municipales,  donde se estaba desarrollando un encierro de la plantilla municipal, previo a la gran manifestación.

Presencié algunas conversaciones informales entre algunos/as trabajadores/as. En una, dos compañeras se abrazaban llorando ante la situación que se les venía encima. Entonces una de ellas dice:

- “¿Te acuerdas, hace un año? La imagen se repite. Entonces también nos abrazamos y casi lloramos de alegría, festejando el triunfo de María J. García-Pelayo. Creímos que con ella llegaba la solución. Y sin embargo hoy estamos llorando porque esa hija…. nos quiere joder la vida. ¡Qué tontas fuimos!

En el departamento, todos/as celebramos el triunfo del PP, pero lo de D. Luis…. Cuando entonces le recordamos que él siempre fue “de Pacheco”, respondía: “yo soy pachequista de corazón, pero mi mente es del PP. Y esta gente van a arreglar el Ayuntamiento”.  Está claro que ya estaba haciendo méritos para ver si volvía a un cargo de cierta relevancia. Relevancia que no había tenido durante el mandato de Pilar Sánchez. Ahora sigue olvidado, y a duras penas se mantiene a base de ansiolíticos, y lo que es más grave a su mujer la han incluido en el ERE. ¡Está hecho polvo!”.

En ese momento, un compañero, también encerrado, y también incluido en la lista del despido colectivo, pasa junto a ellas y con una mirada acusatoria les dice: “os recuerdo que yo os lo advertí: ¡qué la derecha es muy mala!, ¡que nunca ha hecho nada por los trabajadores!”



En otra de las dependencias donde se desarrollaba el encierro oí: “yo estaba en una playa, en Portugal, cuando me llamaron para decírmelo. ¡No daba crédito! Yo siempre estuve convencida de que esto del ERE no iba conmigo. Veía a mis compañeras con una gran ansiedad por saber a quien le afectaría, y yo me sentía bastante tranquila. Ahora no duermo, y no se que va a ocurrir con mi familia, tengo dos hijos pequeños y mi marido está en paro”.

En la tercera de las dependencias a la que me acerqué, en una conversación con un tono de confesión y autocrítica, dos trabajadores decían: “y si al final el ERE se hace realidad, nos van a indemnizar con veinte días por año de servicio, con una máximo de un año. Y lo mas grave es que parte de la culpa la tengo yo. Cuando los sindicatos convocaron huelga general en protesta por la reforma laboral, yo no hice caso y trabajé, por no perder un día de salario. Y luego protesté porque los piquetes informativos de los sindicatos,  no nos dejaban ejercer nuestro derecho al trabajo. Y sin embargo hoy le rezo a Dios para que le de luz y fuerza a las centrales sindicales para que consigan mantener mi puesto de trabajo.

No se lo que va a ocurrir, pero lo que si tengo claro es que he sido bastante tonto, y de que el equipo de gobierno, no es que esté formado por malos políticos, sino por malas personas a las que no les importa el sufrimiento de sus propios trabajadores”.

De estas conversaciones y de otras que no voy a contar, se pueden sacar dos conclusiones:

Una.- tenemos una gran incultura política. Cuando pensamos que ésta no va con nosotros, o nos dejamos llevar por los medios de comunicación y por el ambiente, sin una actitud crítica, estamos haciendo dejación de nuestra obligación como ciudadanos, y permitiendo que otros hagan la política más favorable para sus intereses, no para los nuestros.

Dos.- nadie escarmienta en cabeza ajena, y cuando aprendemos ya puede ser demasiado tarde.

No obstante, y para terminar, espero que la justicia ejerza de eso, de justa, y el ERE sea anulado.

jueves, 14 de junio de 2012

Reestructuración municipal o vuelta a los tiempos de Stalin


El pasado 23 de mayo, la alcaldesa confirma que la empresa Deloitte será la encargada de tramitar el ERE municipal. Nadie ha explicado por qué la anterior adjudicataria, Garrigues, renuncia al contrato. Es un rumor, con visos serios de ser más que eso, que dicho abandono se debe a las condiciones puestas por el ayuntamiento. Condiciones que Garrigues no ha aceptado, porque ello supondría poner en tela de juicio su prestigio por un contrato de tan poco dinero. 

Se argumenta desde el equipo de gobierno que “la contratación de una empresa externa garantizaría, por un lado,  el cumplimiento riguroso de la ley, y por otro, contar con un plus de objetividad”, y ahí parece que radica el problema. En los mentideros municipales se habla de que el ayuntamiento, con el consenso de algunos sindicatos, ha querido imponer algunos nombres, es decir, quienes son intocables y quienes, sin lugar a dudas, tienen que salir.

Se comenta que uno de los criterios “objetivos” va a ser la productividad. Aquellas personas que su profesionalidad y su productividad estén más que en tela de juicio, serán candidatas seguras a formar parte del ERE. Retirar las manzanas podridas que manchan el buen nombre de la función pública podría contar con el beneplácito de la opinión pública y complicaría la labor de los sindicatos.   


Pero existe un problema, ¿Qué ocurre con aquellos/as empleados/as que desde la llegada del Partido Popular al gobierno fueron apartados y condenados al ostracismo?. Desde dicho criterio objetivo es más que evidente que no son productivas, aunque lo fueron en su momento cuando era otro el color del equipo de gobierno. No son productivas, pero no por voluntad propia, sino como consecuencia de una acusación de colaboracionistas de una etapa anterior.

¿Podríamos estar ante una purga política encubierta?

Sólo el tiempo, los escrúpulos de Deloitte (empresa con una mas que evidente  relación con Bankia, y en el punto de mira del movimiento 15M que la incluye entre los objetivos de la querella que quieren interponer contra los responsables de la situación financiera de dicha entidad) y, por ultimo, la autoridad laboral con el estricto cumplimiento de la ley durante todo el proceso de tramitación del ERE, nos lo podrán aclarar.

Pero no podemos olvidar que en toda esta “película”, el papel protagonista lo tiene la plantilla municipal y la actitud que finalmente tengan los sindicatos con la tan traída y llevada unidad.

jueves, 10 de mayo de 2012

CALMA CHICHA EN EL AYUNTAMIENTO


Un ambiente extraño. Una calma chicha preocupante se está viviendo en el Ayuntamiento. Parece que todos los problemas se hayan solucionado. Ya no hay manifestaciones de empleados/as a las puertas del consistorio. Tampoco encierros en iglesias ni acampadas en la jefatura de la policía local o en el cementerio. Eso eran otros tiempos. 

Y sin embargo, la realidad es tozuda y aunque hagamos como el avestruz, seguirá estando ahí: Hoy todavía se le debe a la plantilla municipal el salario de los meses de marzo y abril, el convenio expiró el 31 de diciembre de 2011, hay que negociar una nueva RPT. Y todo ello con el trasfondo de un ERE extintivo que afectaría a 300 empleados/as del Ayuntamiento matriz y a 90 de las empresas municipales.

¿A nadie le preocupa ya el no estar al día en el pago de las nóminas? ¿En que situación está la tramitación del ERE?, y los sindicatos ¿están haciendo algo?, no se les escucha (exceptuando algún rifirrafe entre ellos).

Según me cuentan, tanto la plantilla como los sindicatos andan preocupados por la RPT. Parece que  existe un ambiente de descontento, tanto de cómo se está desarrollando la negociación, como de la propuesta del ayuntamiento tendente a reducir drásticamente el número de puestos de trabajo, simplificando con ello la estructura municipal, y homogeneizando puestos y valoraciones cuando en realidad existen funciones claramente diferenciadas. Todo el mundo acude al borrador presentado por el ayuntamiento a ver donde se encuentra su puesto y cual es la valoración que le han dado, en una actitud claramente de preocupación por lo particular (¿y de lo mío qué?).
El problema estriba en que una RPT planteada para ahorrar doce millones de euros, no puede contentar a todo el mundo, o mejor dicho va a contentar a poca gente.

Por ello me parece que la calma que se respira en el ayuntamiento puede ser el preludio de una gran tormenta. Si definitivamente se prescinde de 390 personas de la plantilla, si la RPT no llega a ser un reflejo fiel de la estructura municipal y si a la vez rebaja la valoración de los puestos, es decir la retribución. Y si el convenio se va a negociar a la baja, prescindiendo de derechos negociados y acordados, mucho me temo que el verano va a estar calentito, y no solo por la temperatura climatológica.

Lo que nos queda por saber es si la tormenta será la consecuencia del enfrentamiento entre la plantilla y el equipo de gobierno, o si por el contrario será fruto del enfrentamiento de los sindicatos entre sí, o de los trabajadores/as en un ambiente de sálvese quien pueda.

Esperemos que el sentido de responsabilidad y los sentimientos de unidad y solidaridad se impongan.

miércoles, 11 de abril de 2012

E.R.E. NO, SOLUCION CONSENSUADA SI.


Me parece que el Sr. Saldaña no tiene claro el significado de debatir y  de consensuar. Digo esto porque esta noche, en el programa de La Tronera, y ante la pregunta de la presentadora sobre cuándo piensa convocar a la representación sindical, la que por cierto está un poco enfadada por la ausencia de diálogo, éste responde que la tramitación de un ERE lleva unos procedimientos y unos trámites, y que en su momento se producirá dicho encuentro.

Debatir, contrastar, dialogar,  consensuar…. No es cumplir los trámites que la ley establece para aprobar y aplicar un ERE.

Vamos a ver Sr. Saldaña. ¿Usted está sordo, o no lee la prensa y los comunicados que los sindicatos en el ayuntamiento están emitiendo?. Cualquier ciudadano/a de Jerez sabe a estas alturas que lo que están reclamando tanto los sindicatos como los grupos de la oposición es información. Quieren tener la oportunidad de demostrar que un ERE es una medida traumática que no le conviene ni a la plantilla municipal ni a Jerez. Nuestra ciudad soporta en estos momentos un desempleo superior a las 34.000 personas.

Los sindicatos no quieren negociar despidos, lo que están reclamando es tener los mecanismos y herramientas, es decir información, para poder debatir y a ser posible consensuar una salida a la situación en la que se encuentra el Ayuntamiento. Estos están empeñados en demostrar que se puede superar sin mermas en la prestación de los servicios y sin que se destruya empleo.

Esa actitud del equipo de gobierno contrasta con lo prometido sobre transparencia, diálogo y consenso. ¿No se da cuenta que lo que está provocando es recelo y desconfianza? ¿Por qué no quiere dar la información? ¿Por qué no quiere debatir y hacer un esfuerzo por llegar a un consenso que puede contentar a todos/as?

Le recuerdo que ser democrático es tener una actitud abierta y dispuesta a aceptar que puede existir una solución distinta a la propia. Y eso conlleva ofrecer las herramientas para que todos puedan trabajar en las mismas condiciones y no jugar con ventajas. A no ser que tengan todo decidido, y que esa decisión obedezca a intereses inconfesables.

Si eso fuese así, habría que coincidir con Joaquín del Valle, portavoz de IU, en que usted cree que España es todavía una, grande y libre.
  

jueves, 29 de marzo de 2012

¿ESQUIROLES O PARÁSITOS?

Siempre que hay una convocatoria de huelga o cualquier actuación reivindicativa, las personas que no están dispuestas a secundarla y a participar, comienzan a proferir todo tipo de comentarios negativos, principalmente, hacia  los convocantes. 

Si, son esos mismos compañeros que suelen llamar a los sindicatos para plantearles cualquier problema laboral, pensando que ellos tienen todo el derecho del mundo, y los representantes sindicales la obligación, de solucionarlo.  Esos mismos compañeros que cuando la situación les afecta hacen planteamientos  de radicalidad, de contundencia. Exigen la presencia y la actuación inmediata de sus representantes.  

Aunque no lo parezcan, son los mismos que ante una convocatoria de huelga argumentan y exigen el respeto del derecho al trabajo. Recriminan a los piquetes informativos de que son gente maleducada,  irrespetuosa y poco democrática.

Olvidan que la huelga general celebrada en el día de hoy tiene como objetivo exigir  el derecho al trabajo, pero no para un solo día, sino para siempre. Un trabajo regulado por unas  leyes que lo dignifique. Y que lo maleducado no es participar en un piquete informativo sino quedarse tranquilo en su puesto de trabajo mientras otros arriesgan su salario y defienden los derechos de todos. Cuando se produce eso en la naturaleza, los biólogos lo llaman parasitismo.

Es hora de pedirles coherencia a los esquiroles. Sí,  coherencia. Si con su actitud manifiestan que  no les importan ni los derechos de la clase obrera ni el mantenimiento de las conquistas laborales,  ¿por qué carecen de escrúpulos y se  benefician del esfuerzo de otros?.  ¡Por favor, renuncien a los derechos que no han defendido!


A lo mejor, la solución para que todos estemos contentos y haya paz social pudiera ser la siguiente: aplíquesele la reforma laboral sólo  a quienes no han secundado la huelga, porque con su actitud han manifestado que les da igual.

También los sindicatos deben recordar  que en su labor diaria de representación y defensa de los/as trabajadores/as, no todos se merecen su esfuerzo. Ante la reclamación de la intervención de un representante sindical por problemas derivados de esta reforma laboral  hay que exigir, si no la afiliación al menos la demostración documental de que se ha participado en la huelga. Es decir, el recibo de nómina en el que se refleje  el descuento del día de salario.

Hoy siento la satisfacción de ver la cantidad de personas que aún creen en la lucha de la clase trabajadora. Pero también la indignación y la tristeza de observar cómo todavía hay quien no teniendo conciencia ni capacidad de lucha, tira piedras sobre su propio tejado.

miércoles, 14 de marzo de 2012

ACLARANDO CONCEPTOS, SIN COMPLEJOS


Desde que los sindicatos hicieron pública la convocatoria de huelga general para el día 29 de Marzo,  he oído en varias ocasiones como quienes se posicionan contrarios a la misma, la califican en tono despectivo y acusatorio, de huelga política. Y los partidarios tratan de defenderse, a veces,  sin mucho convencimiento. Debemos, por tanto, aclarar la cuestión.

Ante tal acusación, la respuesta debe ser, sin ningún tipo de complejos: efectivamente, es una huelga política. Pero igual de política que fueron las huelgas generales que se convocaron contra los gobiernos de Zapatero, Aznar y González. 



Existen dos tipos básicos de huelga: laboral y general. La laboral suele convocarse frente a un empresario o grupo de empresarios, con objeto de defender algún derecho no respetado por los mismos o como presión en la negociación de un convenio. Los convocantes entienden que es el único medio que les queda en la consecución de sus aspiraciones. En el caso de la huelga laboral, los actores principales son los/as trabajadores/as y los/as empresarios/as.

En cambio, cuando hablamos de huelga general, nos estamos refiriendo a una convocatoria que se hace frente al Gobierno o poderes públicos. El objeto de la misma es la protesta contra una “política” concreta. Se suele utilizar como último recurso para tratar de impedir la modificación o aprobación de leyes, que se entiende pueden ser regresiva en materia de derechos laborales y sociales. A diferencia de la huelga laboral, los actores principales no son los  trabajadores de una empresa  o sector económico concreto, sino el conjunto de la clase trabajadora e incluso de la sociedad, ya que se entiende que las consecuencias de la política seguida por el gobierno afecta no solo a la población activa empleada, sino también  a los desempleados, pensionistas, estudiantes, etc.  ya sea en el momento actual o en el futuro más o menos próximo. El otro actor, no es directamente la clase empresarial, aunque ésta pueda verse beneficiada o incluso pueda actuar como grupo de presión para condicionar el sentido de dicha política. El actor formal es el gobierno. 

Por tanto podemos concluir que una huelga general es por definición una huelga política, que se convoca frente a las prácticas concretas de un gobierno, y por extensión contra las políticas defendidas por el partido  que lo sustenta.

Y puesto que la clase trabajadora posee, a veces únicamente, su fuerza o capacidad de trabajo, es la huelga, laboral o general, además de un derecho fundamental en una legislación democrática, la mejor arma para la defensa de sus derechos.